La tierra de las papas, de la autora española Paloma Bordons, es una novela corta en la que la protagonista y narradora es una chica de unos catorce años que debe mudarse de Madrid a Bolivia con su padre.
La trama consiste en el desarrollo de la relación entre ella y una chica indígena del país, así como en el descubrimiento de su propia identidad social.
La novela está estructurada en capítulos muy breves, lo que facilita la lectura.
El primer capítulo sufre ligeramente de un estilo un poco titubeante, en el que la autora intenta mostrar la personalidad todavía bastante inmadura de la protagonista, María, a través de sus pensamientos y reacciones juveniles.
Pero pronto se estabiliza y sigue siendo un relato sencillo y divertido, en el que la autora nos enseña, a través de María, algunas de las cosas que ella misma vio cuando vivió en Bolivia durante algunos años, cuando era adolescente.
En conjunto, me gustó la historia y el estilo. La autora no pone ningún filtro a los pensamientos de María: hay reflexiones interiores y también cosas “cringe” que dice, que pueden ofender, pero que se muestran como transitorias en el cambio personal que ocurre en María. Por eso, no me inquietan ni me dan mala espina.
El final es válido, aunque bastante apresurado, como muchos de los acontecimientos que la vida nos ofrece, y también resulta realista en la relación con su amiga indígena.